La puerta de la habitación se había cerrado con un fuerte golpe, Aiden se acercó con mucho sigilo para luego girar la perilla en un movimiento rápido, entrando en la habitación sin ser visto.
Emily estaba de espaldas, con el brazo hacia atrás, sosteniendo la cremallera de su vestido, la cual acababa de bajar, ella volteó rápidamente la mirada, apenas escuchó el sonido de la puerta, para quedarse pasmada.
— ¿Qué…? ¿Qué haces aquí? — Giró el cuerpo, quedando de frente a él.
— Lo siento… — Aide