Un beso acalorado.
—Eres la mujer más hermosa de todo este maldito mundo —él dijo con voz áspera con total seriedad causando que ella respirara con dificultad y sus ojos se abrieron mientras lo miraba asombrada.
Ashley solo parpadeó, sorprendida. Este era el mismo Damián que parecía listo para matar anoche. Tragando saliva bajó los ojos. Recordó lo cansada y agotada que estaba que se quedó desnuda en el sofá debajo de esa sábana delgada.
De alguna manera ella estaba tratando de cubrirse. Nunca en sus sueños pensó