Lucas asintió y rápidamente se fue, no sin antes robarle dos besos más. Abrió la puerta y se aplicó tinte de labios cuando la puerta se abrió para revelar a Silvia, quien sonrió mientras olfateaba el aire.
—Podía oler algo a pescado en tu habitación —sonrió Silvia mientras Ángela intentaba no sonrojarse y se encogía de hombros.
—Vamos, tu papá te espera abajo —Silvia acompañó a Ángela escaleras abajo.
Damián sintió que se le contraía el corazón. Odiaba tener que casar a Sofia y lo odió de nuevo