Tan inocente y seductor.
—Nadie mirará —murmuró con el encogimiento de hombros.
—Ashley —él tomó su nombre que significa estaba extremadamente serio—. ¿Sabes lo que quiero hacer ahora mismo? —él dijo con voz áspera mientras la acercaba más. Sus ojos oscuros atravesaron su alma mientras su mano libre serpenteaba alrededor de su cintura.
Ella solo lo miró con sus grandes ojos azules. Tan inocente y seductor.
—¡Quiero rasgar este vestido, inclinarte sobre el sofá y follarte de nueve maneras hasta el domingo! —el gruñó cer