Violet sofocó un gemido mientras intentaba moverse, pero no podía porque un inmenso dolor recorrió su cuerpo haciendo que sus ojos se abrieran de par en par.
Dejó escapar un suspiro estremecido y parpadeó lentamente para aclarar su visión borrosa. Le palpitaba la cabeza y sentía la espalda rígida y ardiendo.
Violet notó la habitación desconocida desde la mitad de la vista que tenía debido a que estaba acostada de frente. Poco a poco todos los recuerdos de la noche anterior regresaron. Ella esta