[DANIEL]
(CONTINUACIÓN)
Le quité el pantalón con una velocidad digna de un récord. Tiré de su braga sin ninguna lastima y bajé mi pantalón sin dejar de besarla. Los platos que estaban sobre la mesa cayeron al piso. No había tiempo, no había espacio y tampoco era necesario. Su cuerpo ardía contra el mío y yo necesitaba apagar ese fuego que nos consumía poco a poco. Ella estaba acostada sobre la fina madera, sus hermosas facciones se contraen en una exquisita mueca, a la vez que su piel y la mía