Capítulo Veinticuatro
Atrapándolo
El pecho de Kaden se apretó, su respiración se entrecortó, su corazón latió con fuerza mientras los dedos de ella subían por su pecho, mientras su aura lo envolvía, fría, asfixiante, controladora.
“La rechazaste porque yo te lo dije... la convertiste en esclava porque yo te lo ordené... la odiaste porque yo te hice creer que te traicionó.”
Su sonrisa se amplió, sus ojos brillando de triunfo, su voz suave, burlona y victoriosa.
“He estado en tu cabeza, Kaden...