Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn la mañana al despertar, estaba sola, se duchó y vistió su uniforme, iba de camino a la cocina cuando lo vio desayunando solo en el amplio comedor de mesa cuadrada con capacidad para una docena de personas y aun así su presencia era tal que parecía llenar todo el salón, contempló su espalda unos segundos y luego siguió hasta encontrar a Catalino quien la esperaba para ofrecerle café y tostadas.
Al rato oyó la voz de Javier, se percibía tensión en su tono, hablaba por teléfono y daba
Hola mis estrellas brillantes, gracias por continuar leyendo mi historia.







