En Italia, luego de dos meses en el hospital les dieron el alta a Vittorio y a Adela, durante ese tiempo Javier pasaba la mayor parte del día en su habitación, les leía, escuchaban música, veían películas y las enfermeras aparte de admirarlo embobadas, les decían que era el mejor hijo, por lo que seguramente sería buen esposo y padre, cuando comentaban esto acompañaban las palabras con algún guiño o gesto insinuante esperando convertirse en la afortunada, pero se topaban con una sonrisa amable y
Yoris Piñate
Queridas lectoras, cada día más agradecida con ustedes por su apoyo. Un gran abrazo.