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CAPÍTULO 87 — Convivencia con la manada

"¡Mueve tu trasero flojo y baja ya!", gritó Kal, abriendo de golpe la puerta de la habitación de Greyson.

Caminó hacia la cama, donde Indianna estaba acostada leyendo un libro.

"—¿Eh?"

"—Tengo órdenes de hacer bajar tu trasero insociable —se encogió de hombros Kal. Le arrebató el libro de las manos a Indianna y lo tiró al suelo—. Arriba, vámonos."

"—¿Órdenes? —quiso saber Indianna—. ¿Greyson?"

"—Él mismo —asintió Kal—. Varios de nosotros vamos a pedir pizza, ver unas películas y tú vas a estar con nosotros."

"—P-pero..."

"—Shh —dijo Kal—. Es una película. A menos que seas una de esas personas extremadamente molestas, no hablas mucho mientras ves una película. Solo te sientas ahí, comes un poco de pizza y te relajas. La manada quiere conocerte, Indie. Dales una oportunidad."

Indianna suspiró. "—¿Cuánta gente?"

"—Unos cuantos."

"—La forma en que interpretamos esa palabra es muy diferente —dijo Indianna, y Kal sonrió con picardía."

"—Me dijeron que puedo usar la fuerza —dijo él."

Indianna arqueó las cejas. "—¿En serio?"

"—Sip —sonrió Kal de oreja a oreja."

Dijiste que lo intentarías, la voz de Greyson inundó su mente, y ella gimió.

¿Podemos empezar mañana?

Está bien, dijo Greyson, e Indianna frunzió el ceño. Cedió muy fácilmente.

Si tú puedes empezar mañana, entonces yo también. ¿Sí?

Sí.

Genial. Entonces no puedes enojarte por lo que estoy a punto de hacerte hacer.

Indianna frunzió el ceño y miró a Kal. Él no le estaba prestando atención. Tenía una mirada perdida en el rostro, e Indianna supo que se estaba comunicando por el vínculo mental con alguien.

De pronto, Kal sonrió con malicia y miró a Indianna.

"—No te enojes conmigo. Solo estoy siguiendo órdenes —dijo Kal."

De repente, agarró a Indianna y se la echó al hombro.

"—¡Kal! —gritó Indianna impactada—. ¡Bájame!"

"—Lo siento, órdenes del Alfa —se rió Kal mientras caminaba hacia la puerta."

"—¡Ah, qué desgraciado! —exclamó Indianna y le dio un golpe a Kal en la espalda—. ¿Por favor?"

"—Nop —sonrió Kal con suficiencia mientras se dirigía a las escaleras."

Indianna se retorció y luchó en el agarre de Kal, pero él era mucho más fuerte que ella.

"—Por favor, no hagas que te tire. Creo que Greyson me mataría."

¡Maldito tramposo!, dijo Indianna.

Tú fuiste la que dijo que podía empezar mañana, respondió Greyson con tono presuntuoso.

Te odio, refunfuñó Indianna.

Greyson se rió.

Que te diviertas.

Indianna se concentró en Kal, quien se dirigía hacia la sala. Entró y ella pudo escuchar muchas voces. Su mundo dio vueltas cuando la dejó caer sobre un sofá.

Ella ahogó un grito y miró a Kal, quien le sonrió con inocencia.

Sus ojos recorrieron la habitación. Había unos veinte miembros de la manada, todos riéndose entre dientes por lo que había hecho Kal.

Indianna se sintió muy cohibida y se encogió en el sofá. Intentó decirse a sí misma que no había razón para sentirse incómoda, pero no pudo evitarlo.

Kal se sentó al lado de Indianna y ella le dio un puñetazo en el brazo, sonriendo con picardía cuando él pegó un grito.

"—¡Oye, estaba siguiendo órdenes! —se quejó él."

Indianna se encogió de hombros y le sonrió dulcemente.

"—Tienes un buen golpe —comentó Kal."

"—Luna —la llamó una chica, sonriéndole con amabilidad a Indianna."

La chica estaba sentada en un sillón para dos personas, con las piernas recargadas sobre un chico que Indianna reconoció. También notó que la chica era humana.

Había una evidente falta de chicas en la habitación.

"—Indie —dijo Indianna tímidamente—. No Luna."

La chica asintió y sostuvo varios DVD.

"—¿Tú eliges?"

Indianna tomó aire profundamente y forzó una sonrisa segura.

Podía hacer esto.

Eso esperaba.

A la mitad de la segunda película, llegó la pizza. Pausaron la película para que todos pudieran comer.

Todos estaban hablando y riendo, e Indianna ya no se sentía extremadamente incómoda.

Solo un poco.

Indianna estaba dándole un mordisco a su pizza cuando vio a Ellie de pie en el marco de la puerta de la sala, viéndose cansada y angustiada.

Se estaba haciendo tarde, así que solo quedaban los adolescentes que vivían en la casa de la manada. Los miembros más jóvenes se habían ido a dormir hacía un rato.

Indianna frunzió el ceño y dejó su pizza. Empezó a ponerse de pie, pero Kal la detuvo.

"—Indie, lo estás haciendo tan bien..."

"—Ahorita vuelvo —dijo Indianna."

Kal siguió la mirada de Indianna y asintió al ver a Ellie.

Indianna se acercó a Ellie y la llevó al pasillo, donde había más privacidad.

"—¿Qué pasa, Ellie? —preguntó Indianna."

Se sentó en las escaleras, con Ellie a su lado. Ahora que estaban más cerca, Indianna se dio cuenta de que Ellie había estado llorando.

"—Tuve un mal sueño con el hombre que... —Ellie sorbió por la nariz y cerró los ojos con fuerza—. Indie, no puedo cerrar los ojos sin recordar cómo era mi vida antes. Ni siquiera era una vida. Solo estaba existiendo."

"—Oh, Ellie —exclamó Indianna y abrazó a la pequeña—. Me alegra que hayas venido conmigo. Si tienes algún problema, siempre estaré aquí, Ellie."

"—Gracias —gimoteó Ellie—. Nunca antes había tenido a alguien que cuidara de mí."

"—Ahora tienes a toda una manada —sonrió Indianna."

Ellie asintió. "—Estoy muy cansada, Indianna, pero parece que nunca puedo dormir bien. Siempre me despierto por esos s-sueños."

"—Ellie, tengo algo que tal vez te ayude —dijo Indianna y se puso de pie—. Ve a la cocina y pon a hervir agua. Te veo allá."

Ellie asintió y fue a la cocina. Indianna subió las escaleras y entró a su habitación.

Encontró el paquete de hierbas que le habían dado para ayudarla a dormir mejor y se apresuró a regresar a la cocina.

"—Me dieron esto para ayudarme a dormir —explicó Indianna y miró las hierbas en la bolsa. Podría haber jurado que había más cuando se las dieron por primera vez—. La verdad nunca las probé, pero se supone que ayudan."

Indianna sirvió un poco de las hierbas en una taza y las mezcló con el agua caliente. Revolvió la bebida antes de pasarle la taza humeante a Ellie, quien le sonrió agradecida.

"—Gracias —dijo Ellie."

"—De nada. ¿Qué tal si vienes a ver películas con nosotros hasta que te dé sueño? —sugirió Indianna."

Ellie cambió de posición incómoda sobre sus pies.

"—Yo... Este... Preferiría... Mmm..."

Indianna se rió e interrumpió a Ellie.

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