Al filo del abismo (2da. Parte)
El mismo día
Bagdad
Latifa
Dicen que existe la lealtad, pero yo sé que es un mito. Nadie es incorruptible; basta con hallar el hilo correcto, jalarlo suavemente y pronto cualquiera venderá el alma, incluso la de su propia madre. Pero no es tan simple: se necesita tiempo, paciencia, observar cada gesto, cada debilidad, hasta conocer a la presa, hasta acorralarla sin que lo note.
La lealtad es frágil… como un cristal. Un empujón bien calculado y se quiebra, se deshace en mil pedazos. Algunos cree