Emma había estado actuando de manera extraña en las últimas semanas, evitando los entrenamientos y encerrándose en su habitación con cada vez más frecuencia. Andrew empezaba a preocuparse por su hermana, y cuando decidió finalmente acercarse a su habitación, lo hizo con una mezcla de curiosidad y sospechas.
— Emma… Soy Andrew. ¿Puedo pasar? — preguntó, llamando a la puerta con suavidad.
Emma se estremeció en su cama, preguntándose qué hacer. No podía permitirse ser descubierta, no después de to