Emma estaba desnuda, al lado de su amado. Ya no era una niña, era una mujer.
Ella miraba el cuerpo desnudo de Nathan, y solo podía maravillarse en cada detalle de él.
No podía creer lo que había sucedido hace unas horas atrás. Ella quisiera quedarse más tiempo observandolo, pero ya casi amanece.
Emma se fue a duchar y se vistió, quería que Nathan empezara el día con un buen desayuno.
Nathan al despertar, no recordaba nada de lo que había sucedido en la noche con Emma. Estaba confundido,