Perdidas de medicamentos 😵
Aitiana
Los nervios se apoderaron de mí en el instante en que vi al señor Xavier de pie en la bodega. Su mirada iba y venía entre las cajas y yo, como si buscara algo que no podía encontrar. Tragué saliva, intentando calmarme, y saqué la tableta donde tenía todo el registro. Caminé hacia él con la firmeza que mi temblorosa confianza me permitía.
—Buenas tardes, señor —dije, extendiéndole el dispositivo.
Él me observó en silencio antes de preguntar:
—¿Es usted la enca