~Adriano~
Intenté mantenerme despierto porque lo primordial era avisar a Matías de lo que Henry pretendía. Al verme, volvió a su forma humana y se dejó caer de rodillas junto a mí; intentó calmarme, pero tomé su mano y lo acerqué a mí. Solo entonces le susurré:
–Protégela, la quiere a ella –Sus músculos se tensaron al oírlo.
–Tranquilo, yo me encargaré. Descansa –le escuché decir antes de perder la conciencia.
~Matías~
–¡Escúchenme todos! Mantengan los ojos bien abiertos. Vinieron a por nue