~Matías~
Han pasado cinco días desde que regresé. No estoy al cien por ciento aún, por las noches me sube la fiebre, pero necesitaba volver a la manada, verlos a todos, y sobre todo, a mis hijas. Alessandra está molesta porque me pidió que descansara un poco más, pero me he negado. Llamé a papá antes de salir a caminar por el bosque de regreso a casa. A mi lado, mi esposa camina con los brazos cruzados y el ceño fruncido, en completo silencio.
—Cariño, ya te he dicho que estoy bien. Por favor,