~Christian~
Antaño, hubo una manada asentada en Seattle. No eran felices, pues eran atormentados por su alfa, Jacob Weston; un hombre déspota, violento e irascible que nunca estaba contento con nada.
Jacob estaba casado con la mujer más hermosa de la aldea; habían tenido dos hijos, el pequeño Kaleb y el mayor, Justin Weston.
Justin acababa de cumplir 14 años, y su padre ya le había informado que, a esa edad, partiría a un internado donde acudían, si no todos, la mayoría de los futuros alfas