~Matías~
Como ha estado en calma, quisimos aprovechar la ocasión para desconectar. Algunos de nosotros, como Derrik, Ada, Jess, Stephan, Ezequiel y Paula, decidimos pasar unas semanas en la casa del bosque.
Con las primeras luces del día, la sentí removerse sobre mi pecho, emitiendo pequeños aullidos lastimeros, como si algo la hubiese asustado. Así que la desperté con suavidad.
–Amor, estoy aquí. Todo está bien –dije acariciando su mejilla. Ella guardó silencio y procuraba evadir mi mirada