Cap. 27
La Campesina
Me señaló la silla que ocupaba Fernández. El consejero se levantó con una rapidez que delataba su nerviosismo, y Renard tomó asiento con la autoridad de quien había fundado aquella compañía con sus propias manos. Valeria se quedó de pie a su lado, con la mirada fija en la mesa, en ningún sitio en particular.
—Como saben. —Comenzó Renard, con la voz pausada de quien está acostumbrado a que le escuchen. —Mi hija Laura poseía el veinte por ciento de las acciones de esta empres