233: Las Consecuencias del Poder.
Narrado por William.
El silencio en la sala de juntas era tan denso que podía cortarse con un cuchillo. Los miembros de la junta directiva permanecían inmóviles, con los ojos fijos en la mesa de caoba pulida, evitando mi mirada como si temieran que el simple contacto visual pudiera desencadenar mi ira nuevamente. El aire olía a papel viejo, a café frío y a miedo. El miedo que yo mismo había sembrado con mis palabras, con mi tono, con la frialdad que había desenterrado de algún lugar profundo de