El precio de la verdad.
William y yo estamos dentro de mi habitación. Él ha entrado y ha cerrado la puerta tras de sí, un gesto que hizo que el espacio se sienta mucho más pequeño. Yo estoy sentada en el borde de la cama y él está de pie junto a mi escritorio, con los brazos cruzados, esperando.
Respiro hondo. Ya no hay excusas.
—Laura me envió un mensaje. —Comienzo, con la voz temblorosa pero firme. —La noche después de lo del desayuno cuando me conoció. Me dijo que me alejara de Lucy o la pró