Capítulo 57
Rogelio, les pidió a todos mantener la calma, se acercó a Xavier y mantuvo un tono conciliador.
—Tu no puedes pedir algo así, no puedes quitarle a una madre su cachorro, sería una locura —nego con la cabeza, también estaba sorprendido de su cambio.
Xavier no dejaba de mirarme con esta intensidad, con esa rabia que me hizo incluso retroceder un par de pasos, es como si quisiera matarme, agarrarme de la cuello y acabar con el aire de mis pulmones.
Tenía miedo, me sentía una gacela sie