Capitulo 58
La sonrisa de Ares me invadió, el se llenó de alegría al escucharme decir, que si, en el fondo de mi corazón, lo único que quería era poder empezar de nuevo y el era mi oportunidad.
Empezamos a bailar, las manadas estaban felices de la unión, los ancianos contentos, y el consejo de lobos más que satisfechos.
—Xavier no volverá a molestar, el está lejos de tu vida, el no puede estar cerca de nuestra manada.
Ares me tomo de la mano, me dió la seguridad de sus palabras, de su carácter,