Capítulo 86
Adrián se quedó en silencio unos segundos. Luego empezó a reír. Pero no era una risa feliz. Era una risa arrogante, como si todo fuera parte de un chiste, no aceptaba que había perdido, Aplaudió con lentitud y me miró directo a los ojos.
—Te crees lista, ¿no, Mía? Pero no sabes con quién te metiste —dijo con una voz Cargada de rabia y de enojo —. Esto no termina aquí nadie se burla de mi
Dio un paso hacia mí, como si fuera a atacarme, Xavier se puso a mi lado dispuesto a cuidarme
—P