Capítulo 143
Amaneció sin que pudiera dormir realmente, me pasé la noche sentada junto a la puerta, esperando un milagro que no llegó, intenté a convencer a la loba Kiara, de liberarme, se notaba que ella no tenía la oscuridad dominante de los demás
Cuando escuché pasos acercarse, me puse de pie de inmediato, La loba volvió a entrar, está vez con el desayuno y una sonrisa cálida.
—Necesito que me ayudes a salir —le dije se nuevo —. Es la única manera de evitar que esta guerra termine en desg