En el despacho de los Anderson consanguíneos, la tensión era un ente físico que consumía el oxígeno. Andrew observó a Carl con una mezcla de repugnancia y frialdad técnica, como quien analiza un motor viejo que está a punto de estallar.
—Todo está en marcha, Andrew —dijo Carl, tratando de recuperar un aire de importancia—. La presentación en la oficina de Alejandro será en tres días. Necesito ese tiempo para preparar el terreno, para sembrar la semilla de la necesidad. Mientras tanto, puedes qu