Los dragones me miraban fijamente desde su posición. Sus ojos no enfocaban nada más, sentí sudor frío recorrer mi frente. No tengo la más mínima fuerza, el domo durará un poco más de tiempo gracias a que Edwuard lo estuvo golpeando tanto, si recibe un solo golpe de cualquiera de esas cosas se romperá en mil pedazos y todos empezarán a ser cazados por estas bestias.
No todos serán capaces de protegerse o escapar del fuego.
Los tres dragones jamás apartaron sus ojos de mi. Eso me ponía aún más ne