Extra #1.
Dentro de la celda de plata un hombre de cabello rojo respiraba dolorosamente, el material de su prisión le afectaba cada vez más.
El hombre que apenas se le veía entrado en edad, sudaba y jadeaba de dolor. Con los ojos cerrados le rezaba a su Diosa que al igual que la memoria de su esposa e hijos lo mantuvo cuerdo y con esperanza todos estos años.
Hace días que había escuchado a los guardias hablar de un ataque sorpresa a la manada de hijo. Confiaba en que se había convertido en un