Escuchaba gritos, rugidos y llanto.
Esos sonidos que iban y venían por ratos me hicieron abrir los ojos. Cuando lo hice solo vi una luz blanca cegadora.
Luego todo comenzó a dar vueltas y me sentí mareada, entonces algo apareció frente a mi. Era un huevo, uno bastante grande. Un huevo de dragón.
Esa imagen cambió, y ahora veía a una pareja de elfos correr en el bosque tratando de cubrirse de la lluvia que caía. La mujer cargaba una canasta y el hombre varias flechas en la espalda junto a su arc