-Cariño...
-¿si?
-¿estás espiando a nuestra hija de nuevo?
Me volteé a ver a mi esposa.
-si-suspiré- la extraño mucho, hubieron tantos momentos de su vida que no pude vivir con ella.... al menos, te tuvo a ti para eso.
-vamos, deja de espiar. ¿Acaso no recuerdas cómo éramos a su edad?
Sonreí recordando.
-recuerdo el día que te conocí como si fuera ayer....
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-señor, solo falta revisar el perímetro que rodea la frontera y la patrulla nocturna abrá terminado.
Miraba a mis hombres deseoso