Mundo ficciónIniciar sesiónELARA.
Mi nombre estaba grabado sobre el clavo que atravesaba el pecho de Kael.
No en sentido metafórico.
La metáfora habría sido más amable.
La punta negra sobresalía entre sus costillas, rodeada por venas carmesí que avanzaban hacia su corazón como raíces buscando tierra.
Kael permanecía de rodillas.
Una mano contra el suelo.
La otra sobre el clavo.
Vesper







