Capítulo 7.
Kate estaba sentada en su lujoso apartamento, tamborileando con impaciencia los dedos sobre el reposabrazos de su silla.
Frente a ella, un hombre de mediana edad, de semblante tranquilo, con un maletín en el regazo.
Era el investigador privado que había contratado, y por fin había llegado con las respuestas.
"¿Y bien?", preguntó Kate con tono cortante. "¿Qué encontraron?".
El hombre abrió su maletín y sacó una carpeta llena de papeles y fotografías.
Extendió algunas fotos sobre la mesa, delante