¿Deseo o amor? He allí el dilema...
Cuando sus labios estaban por juntarse, las voces alteradas que se escuchaban desde la sala, interrumpieron aquel momento que empezaba a hacerse muy comprometedor para ambos.
—¿Dónde está Nolan? —preguntaba en voz alta y ansiosa, Esther.
—El Sr Nolan está ocupado en la biblioteca. Tiene que calmarse —dijo Camelia, luego de intentar sostenerla por el brazo, a lo que Esther reaccionó quitando su mano con repulsión.
—No me toques sirvienta —espetó.
Su rostro cambió al ver a Nolan parado fren