El viaje se convirtió en una situación eterna, silenciosa e incómoda. El perfume de Enzo, se extendió por todo el vehículo, haciendo que la asistente, contuviera sus ganas de suspirar. A ella le encantaba ese olor.
Enfocó su vista en la ventana y se concentró en las imágenes de la ciudad, mientras Enzo disfrutaba mirarla, hasta que notó, que se estaba quedando dormida. No la interrumpió.
Finalmente, llegaron hasta el edificio, y entonces, él se quedó en el auto con ella, hasta que ella despert