56 - Amenaza Letal.
La vergüenza era demasiada, que cuando salió afuera de la oficina, y miró a Cristhian, ni siquiera se atrevió a hablarle.
Por otra parte, el hombre en cuestión no sabía cómo sentirse al respecto. Por un lado, estaba su alegría de verlos separados; sin embargo, no era aquella alegría plena, pues tanto su amigo, como la mujer que desearía poder tener, estaban sufriendo por no poder estar juntos. Y, verlos ahora, juntos, lo lastimaba en el pecho.
Keila era la mujer que él amaba y no podía tener. S