Alan observaba a Sarif sin poder aún creer que ella fuera la persona que lo estaba ayudando a escapar, no confiaba mucho, pero no le quedaba más que confiar, en este momento era la única persona que lo podía ayudar y no dejaría escapar esta oportunidad por nada en el mundo.
—¿Sabes donde están mis hermanos? —él asintió.
—Amir está con sus hombres arriba mientras yo te ayudo a salir de esta pocilga, y Azar está en la oficina de Raft, buscando unos documentos, no se para qué.
—¿Cómo es que es