Alan observaba a su madre, la cual tenía una gran sonrisa en su rostro, hace poco le había pedido a esa mujer y a Sara que lo dejaran solo con su madre, sabía que ella estaba planeando algo y dejaría claro que no pensaba caer en su juego.
—¿Qué buscas mamá? —pregunto él con fuerza. La mujer levantó una de sus maquilladas cejas.
—No sé dé que hablas, hijo.
—Claro que lo sabes, déjate de pendejadas y dime la verdad, ¿Qué buscas?
—Bueno hijo, tú primera esposa desapareció de una manera algo ex