Sara entró en la habitación que ocuparía en el reino, estaba incómoda, la última vez que estuvo en aquella habitación, su infierno comenzó. Camina hasta la mitad de la habitación, sintiendo a Alan detrás de ella.
—Lo siento nena, sé que fue mucho, me siento como una mierda —dijo él, acercándose a su hermosa mujer.
—Sé que nada de eso fue verdad, está bien —el suspiro, porque aun así, eso no lo hacía sentirse mejor. —¿Crees que intenten algo? —. Pregunto ella, con temor, no sabía si podría so