Ambos observaron a Elena sin comprender nada, ¿un personaje?, ¿de qué rayos hablaba?
—Yo tenía doce años cuando fui secuestrada. —dijo Elena con nostalgia, recordando ese infierno que vivió. —Mi familia siempre fue muy pobre, mi padre jamás quiso recibir un centavo del gobierno porque decía que venía de gente inocente, yo jamás lo entendí, pero aun así, aceptaba lo que podía conseguir trabajando en los graneros.
—¿Tu padre era granjero? —pregunto Sara.
—Aquí se le dice así al mercado, nuestra