Sara observó el ataúd de su mejor amiga descender por aquel estrecho y oscuro hoyo, tres días habían pasado y su mejor amiga no resistió la cirugía. Hoy, después de la despedida a su amigo, estaban haciendo lo mismo con su hermana, porque eso era para ella, y ahora tenía que verla partir para siempre.
Ya no lloraba, ninguna lágrima caí de ella, le habían arrebatado todo, lo único que aún la tenía cuerda, era que su hija y parte de su familia, seguía con vida y pretendía que siguiera así por mu