Sara observa el lugar que está lleno de hermosas pinturas por todas partes, su interior es rústico y llamativo, pero no es como creía que sería, recordaba que Alan era un hombre de lujos y este lugar parecía más haber sido decorado por un hombre que no quería llamar la atención.
—¿Te gusta? —pregunta él con intriga porque noto la manera en como ella observaba el lugar.
—Sí, es hermoso, pero no parece que fuera tuyo —él sonríe y asiente.
—Lo sé, era la idea principal cuando la hice —Sara deja