Alexander entró a la habitación donde estaba Sarai después de que sus suegros salieron del hospital y su expresión dura lo decía todo, estaba enojado. No por el bebé, pero si por la actitud del padre de Saraí, ella al ver su rostro tembló, porque su padre ya le había dicho que le reclamó a Alexander por su embarazo.
— ¿Cómo te sientes? — preguntó él en un tono de voz que hizo que ella se sintiera confiada.
Alex quería preguntarle muchas cosas pero no era un salvaje para atacarla en el hospita