UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 44: Una pesada carga
KYLE LYNCH
Con pasitos temblorosos y los ojos bien abiertos y llenos de lágrimas, Lucy se acercó, desconcertada y emocionada. Tina avanzó hacia ella y la estrechó con cariño.
—¿Se van a casar? —preguntó en un suspiro mientras sus ojos pasaban de mi rostro hacia el de su madre.
—No solo eso, espero que pronto podamos darte un hermanito —dije con media sonrisa y acaricié su mejilla.
—¿Seremos una familia? ¿Estaremos juntos? —preguntó aún más emocionada.
—Nada nos podrá separar… —contestó