UNA APUESTA PELIGROSA. Capítulo 41: Sonríe para mí
TINA WILLIAMS
—¡Kyle! ¡Yo no…! —cuando iba a reclamarle, su boca me silenció. Sus labios se movieron contra los míos, robándome el aliento. Toda mi furia y mi dolor desaparecieron y mis brazos se enredaron en su cuello, atrayéndolo a mi cuerpo. Mis dedos se escondieron en su cabello mientras que sus manos acariciaron mi silueta, recorriéndome desde mis costillas hasta mis muslos—. Kyle… —susurré su nombre en cuanto sus labios bajaron a mi cuello.
—Tú no ¿qué? ¿Tú no eres mía? ¿No tienes dueñ