RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 4: El profesor nuevo
ELIZABETH REED
El dolor en el pecho no se me quitaba, por el contrario, se volvía cada vez más grande y migraba hacia mi estómago. ¿Había una solución para el dolor provocado por el mal de amores? Extrañaba mi soledad en el bosque, cuando no conocía a nadie más que a los animales de alrededor. No conocía esta clase de dolor tan molesto y difícil de controlar.
—¿Todo bien?
Si volvía a escuchar esa pregunta, vomitaría. Volteé hacia mi compañera, la misma con la que trabajaba en la cafetería, la