61. Ese hombre sera mío
Zaleth
Leonardo Valverde era un hombre peligrosamente interesante.
De esos que no se encuentran dos veces en la vida y eso me aceleraba la sangre de una manera que hacía tiempo no sentía. No era solo su dinero, ni su apellido, ni el respeto casi temeroso que despertaba en los demás. Era su presencia. Su forma de observar, como si pudiera desarmarte sin siquiera tocarte. Y yo no era una mujer cualquiera; sabía reconocer cuando alguien valía la pena, sobre todo la manera en cómo me veía. Era como