49. Harta.
Zaira
No podía creer que esa mujer estuviera aquí. Por suerte, mi madre la vio con tiempo y logramos encerrarnos en la habitación. María me dijo que no saliera, que así evitaríamos cualquier conflicto, sobre todo porque Angélica tenía un carácter horrible y era una chica pleitista, más aún desde que se creía superior por ser modelo.
Pero yo no me confiaba de esa tal Bárbara. Algo dentro de mí decía que ella estaba detrás de todo esto, que sabía más de lo que aparentaba. Se lo comenté a María, y