21. Celos.
Conversaba animadamente con Niurka; ella me explicaba sobre la galería en Singapur, que era una de las más grandes y destacadas para el lanzamiento de grandes pintores.
—No imaginé verte después de tanto tiempo, ahora eres una mujer diferente — exprese, y ella sonrió de lado.
—Leonardo, las cosas son así, ya no soy aquella muchachita. ¿Te acuerdas? Tenía 18 años cuando lo hicimos en el cuarto de una de nuestras compañeras de la secundaria? —me dijo, mientras se mordía el labio inferior y luego