RONAN
—¿Han visto a Astrid? —pregunté a algunas omegas que encontré en la cocina.
—No alfa, no la hemos visto.
Astrid no estaba por ninguna parte. Ni en su habitación, ni en los jardines, ni siquiera en el campo de entrenamiento donde a veces iba a liberar tensión. La casa real se sentía vacía sin su presencia.
Fui hasta la casa de Elliot. Tal vez había ido a visitarlo a él. Tal vez necesitaba un consejo, un respiro, algo. Después de lo de Eunice, ella no estaba del todo bien.
—No la he vist