NARRADORA
Una hermosa rosa negra en el medio de la habitación, nada que ver con la imagen horrible que siempre había mostrado.
Este, era el hechizo original, no contaminado con la maldición de Silvana, ni con magia negra.
Parecía una victoria, los ataques cesaron y la puerta se cerró con fuerza detrás de su espalda, sin embargo, un último obstáculo lo detenía.
Miró el agujero gigante frente a sus botas, que abarcaba casi todo el suelo de la habitación.
Solo había un pequeño quicio que era donde